Un idilio bobo
Un idilio bobo
Video introductorio: https://www.youtube.com/watch?v=IObe2OxQDxk&feature=youtu.be
Esa temporada me dio un pesar. Hube
de hacer disparates y trastornarme completamente. Odio ese recuerdo porque
me estruja el corazón y me derrama la bilis en la sangre. Sin embargo, en los días
que quiero atormentarme, en que gozo
la voluptuosidad dolorosa de remover
las cicatrices, hago desfilar este pasado
-que otros días temo- por delante de los
ojos. Ahora vivo uno de estos ratos implacables en que soy el más tremendo enemigo de mis ridiculeces y me complace
sufrir. Qué importa si esta confesión va
a abrumarme de vergüenza; si Andrés
Peña va a vomitar sobre sí mismo, sobre
el propio ¡Andrés Peña! Andrés Peña se
permitirá el lujo -¡su único lujo!- de ser sincero, aun cuando se le encienda la cara.
***
Fue una norteamericana -Estado de Virginia, Richmond-. No la conocí nunca.
Naturalmente. Yo vivía y estudiaba en
el Colegio de Loja. Ella en Richmond.
Estábamos separados miles y miles de
kilómetros que no los salvamos nunca.
¡Imposible! Y a pesar de ello, a pesar de
que usted al oír esto creerá imposible ese
amor, me he enamorado de ella como
un perro. Todo por culpa de unas cartas
y de una refinada estupidez mía. Cuando cuento quién fue ella, nadie me cree,
si me conoce.
Pero ella me quiso también, y eso lo juro.
Y lo compruebo en seguida. Mire esto
que tengo aquí: son sus cartas. No las
rompo porque necesito hacer desaparecer la desconfianza que producen mis
palabras en quienes me oyen. Necesito
que se me crea capaz -yo, miserable figura- de encender un gran amor a través de algunos grados geográficos. Así,
como suena: un gran amor. Le prometo
enseñarle las cartas de ella. Se llamaba
-no, se llama todavía- Jacqueline Arthur.
Jacqueline... Nombre medio afrancesado creo, muy bonito ¿verdad?
Unos colegios norteamericanos se dirigieron al nuestro pidiendo direcciones
de alumnos que estudiaran inglés para
relacionarlos por correspondencia con
alumnos norteamericanos, de preparación similar, que aprendieran español.
En ello estoy de acuerdo con usted, se
lo vuelvo a decir. Me ha hablado de las
ventajas del sistema. El profesor de idiomas habló exactamente como usted, y
yo fui un entusiasta de aquél. Hubo cambio de direcciones, y me tocó escoger.
No le hablo de la vacilación, de la incertidumbre que se apodera de uno al revisar nombres entre quienes escoger. Al
pasar los ojos por el papel, se quedaron
en este:
Jacqueline Arthur. Nada, nada. Me gustaba el nombre. Este nombre de mujer
me gustaba desde antes. Desde que en
una película... Pero me estoy yendo a
otra parte. Le decía, le estaba diciendo,
que me gustaba, desde antes, este nombre de mujer.
Cursaba el segundo año de español. Llevaba yo cuatro años de estudiar inglés,
sin entusiasmarme mucho por su aprendizaje. ¡Ahora comenzaba a palpar las
ventajas del sistema!
Nos escribimos. Le hice unas frases en inglés y ella me respondió en español, en
el español que puede escribir una muchacha que apenas lleva dos años de
aprenderlo.
Fíjese en la primera carta. Observe ese
tipo de letra. Ese es el estilo caligráfico, o
mejor simplemente gráfico con que todo
el mundo escribe en los Estados Unidos.
Letra sin "personalidad". Hacen la "n"
como la "u" y ponen al pie de la firma
ilegible el nombre y apellido escritos a
máquina. Esto permite que se firme con
un rasgo, con un garabato y que ese rasgo, ese garabato sean más rasgos, más
garabatos que nunca.
Carta Primera
"Mr. Andrés Peña, etc.
Mi distinguido amigo:
¿Usted en el Colegio Nacional aprendiendo inglés? Yo desea entablar relaciones de amistad con usted. Vuestra
letra es muy bella; mejor, mucho mejor
que nuestra letra. En U.S.A. todo escribimos igual. Allano. Linda letra allá.
Yo doy usted cómo es mi fisonomía y mi
cuerpo. Yo tengo 16 años edad. Yo tengo el cabello ondulante y blonde. Yo
tengo color blanco y cara rosada. Soy
alta. Tango cinco pies y siete pulgadas
alto.
Yo ama los deportes. Yo juega tennis,
juega natación y gusta el basket-ball.
Yo tengo tennis buen profesor. Yo gané
campeonato escolar en pasado año.
¿Usted juega los deportes?
Yo gustaría se sirva decirme cómo es
usted.
¿Desea usted venir U.S.A.?
Yo desea venir Ecuador, pero temo calor. Yo deseo estudiar en mapa algo de
su país, y en la geographia.
Sírvase usted contestarme primer correo.
Muy antenta y segura servidora,
(f.) Jacqueline Arthur".
Rojas,Ángel.Un idilio bobo (fragmento).
Video animado: https://app.animaker.com/animo/p4BjtZpfOn54ds6W/


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